Torre de la Plata

Población: Sevilla
Provincia: Sevilla
País: España
Coordenadas geográficas: 37.383197 / -5.995407
Tipología: arquitectura militar
Nº inventario: 330


La torre de la Plata es un complejo edificio cuyo conocimiento es fragmentario, pues si bien los datos del exterior están a la vista, el interior es de muy difícil acceso y las investigaciones, anticuadas y parciales, carecen de unidad. Su planta es octogonal, con alguna irregularidad que se acentúa con la altura. Antiguamente tenía dos accesos por los adarves que concurren en ella; el que viene por el sur procede del inicio de la coracha de la torre del Oro, mientras el del este, paralelo a la calle Santander, viene del último tramo de la muralla general de la medina, que se inicia en el postigo del Aceite, y continúa hacia los Reales Alcázares. En la parte inferior se advierte que la fábrica original eran cajones de tapia rellenando paños cuyas esquinas son de sillares, como en la torre del Oro; a medida que el volumen se eleva hay cada vez mas fábrica de ladrillo, pero no faltan partes de sillarejos y en el interior de sillería. Por fuera se advierte que hay seis zonas superpuestas:

  1. Zona sin huecos ni signos de ellos, que equivale a la altura de los muros adyacentes.
  2. Paramento liso en el que vemos saeteras estrechas y altas en todas las caras exentas.
  3. Banda formada por dos listeles paralelos, similares a los que vemos en otras torres de la cerca, concretamente en la torre Blanca. Posiblemente entre ambas se abrieran saeteras como ocurre en aquella, a juzgar por los restos de arquillos que se ven en la planta alta por el interior, por debajo de las ventanas del cuerpo inmediato superior.
  4. Cuerpo con dos ventanas de medio punto en cada cara, cuyos alfeizares son los listeles altos de la zona precedente.
  5. Primera batería de almenas, macizadas; empieza con el tercer listel, apoyo de una gárgola en el centro de cada cara, del antepecho y de todos los antiguos merlones; la altura de este cuerpo supera un poco la cota de remate de los chapiteles que cabría esperar en todos los merlones.
  6. Segunda batería de almenas; empieza con el cuarto listel, que sostiene una gárgola en cada esquina, el antepecho y todos los merlones superiores.

En el interior existen tres espacios superpuestos; el inferior, carente de huecos al exterior y cuyo acceso es una incógnita, pues no tiene puertas y queda muy por debajo de los adarves de los muros concurrentes, fue excavado en 1989, determinándose que existe un tosco pilar central, de ocho caras, en el que apoyan otros tantos arcos que van a las paredes de tapia, de 2,20 metros de espesor; las plementerías son «de ladrillo, cuya tipología es de cañón triangular»; las arqueólogas publicaron que esta cámara es de origen almohade.

Sobre este espacio, existe otro con la misma planta y acceso por los adarves, con muros de 1,80 metros de espesor, cubierto por una cúpula ojival nervada, y cuyo suelo está a mas de un metro bajo la cota de uso de los adarves exteriores.. A 2,80 m de altura el muro exterior se reduce de espesor hasta 1,50 m, abriéndose aquí las saeteras ya descritas de la zona exterior II, La torre tiene una tercera cámara con planta similar, aunque de mayor amplitud que la precedente, a la que corresponden las parejas de ventanas. Aquí el muro queda con solo 90 cm de espesor. La existencia de la merlatura y gárgolas de la zona VI permiten suponer que la torre inicialmente construida en época almohade fue reformada y sobre elevada tras la conquista castellana de la ciudad.  Hay que suponer que esa torre inicial tendría un núcleo de comunicaciones verticales semejante al de otros ejemplos como el de la Torre del Oro o la Torre Blanca. La existencia de varios niveles de saeteras conduce a pensar que hubo varios niveles de corredores en torno al núcleo de la escalera para poder hacer uso de esos dispositivos defensivos, lo que suponía espacios relativamente angostos y de poca altura. Todo ello quedaría desmantelado para dejar espacio a las dos grandes salas góticas que sin duda debieron destinarse a funciones protocolarias o de residencia de algunos de los oficiales reales de la ciudad o del Alcázar.

En el exterior de estas estructuras góticas, cuyas nervaduras tienen jarjas de cantería, quizás sobre las ventanas, debió estar instalada una inscripción fechada en 1252, que se conserva en el hospital de la Caridad; se vincula tradicionalmente al inicio de las obras de las vecinas atarazanas nuevas, donde se aloja el hospital, que sustituyeron en el XIII a los astilleros almohades del XII, a cuya defensa contribuyó la fase coetánea de esta torre de la Plata. El primero que mencionó la lápida fue el bachiller Peraza (ca 1534) que la vio cerca de la torre del Oro, pero en 1587 Morgado publicó que estaba en la torre de la Plata, lo mismo que escribió Rodrigo Caro en 1634, aunque quizás no pudo verla in situ al impedirlo el edificio que la envolvió en 1609.

Alfonso Jiménez


Bibliografía:
  • García-Tapial y León, José y José María Cabeza Méndez (1995). Recuperación de la cerca islámica de Sevilla, El último siglo de la Sevilla islámica (1147-1248).  Sevilla, Universidad de Sevilla;  57-82.
  • Valor Piechotta, Magdalena y Nuria Casquete de Prado Sagrera (1992). La Torre de la Plata de Sevilla. Memoria de la Excavación Arqueológica practicada en su Cámara Inferior. Anuario Arqueológico de Andalucía. 1989. Vol. III.; 432-436.