Castillo de Montemolín

Población: Montemolín
Provincia: Badajoz
País: España
Coordenadas geográficas: 38.156916 / -6.219233
Tipología: arquitectura militar
Nº inventario: 379


El castillo de Montemolín es una fortaleza que formó parte de un sistema defensivo establecido a lo largo de Sierra Morena para hacer frente a las incursiones de los reinos cristianos y del que formaban parte entre otros los cercanos castillos de Reina y de Jerez de los Caballeros. Por la tipología de su poliorcética y por la técnica constructiva de sus estructuras iniciales, cabe atribuirla a ese proyecto defensivo implementado por los almohades en los últimos años del siglo XII, aunque carecemos de referencias textuales que lo mencionen antes de su conquista por Fernando III en 1246. La fortaleza fue dada en encomienda a la Orden de Santiago que realizó en ella importantes obras de restauración y refuerzo.

El castillo se levanta en la cima de un cerro situado al noroeste de la actual población, y que alcanza una altura de más de 40 m sobre esta. Presenta una planta irregular alargada en dirección sureste-noroeste, con un frente lineal en el lado sureste en cuyo centro se ubica la puerta. Las murallas originales parece que eran de tapia levantadas sobre un zócalo de mampostería. Se jalonan con torres macizas de similar material que sirven de flanqueo lo mismo que los abundantes quiebros que presenta el perímetro del recinto. Torres y lienzos disponen de zarpas en su base que en algún punto casi parecen antemuros.

La puerta principal del castillo se abre entre dos torres y presenta actualmente forma de arco de herradura, fruto de reciente restauración. Las torres que la flanquean han sido objeto de importantes refuerzos de difícil interpretación tras la restauración que en ellos se ha realizado. La puerta contó con una estructura exterior con puerta hacia el noreste que obligaba a un acceso en recodo, aunque es difícil saber si esta defensa previa llegó a constituir un conjunto unitario con la puerta interior formando un bastión con doble puerta, como suele ser habitual en las obras almohades, o si fue una simple barbacana externa e independiente del recinto principal.

Por la extensión del recinto es muy probable que en su interior albergara viviendas a juzgar por los restos exhumados junto a la muralla suroeste, que servirían para alojar a la guarnición y a un reducido número de habitantes a modo de alcazaba. El recinto dispone de un aljibe en su parte occidental.

Tras la conquista cristiana, los santiaguistas realizaron importantes obras de refuerzo y seguramente de reparación dotando a las torres de esquinas de ladrillo con enjarjes y refuerzos de mampostería que en algunas zonas recubren totalmente la obra de tapia. En el frente opuesto a la entrada levantaron una torre del homenaje de mucha mayor dimensión que las almohades, que contó con espacios interiores hoy arruinados. Junto a su flanco norte se abre una poterna protegida por una barbacana exterior. Hay testimonio de la existencia de una iglesia o capilla consagrada a Santo Domingo lo mismo que de diversas dependencias sin que se pueda precisar su ubicación exacta

En el centro del frente suroeste hay una torre maciza de planta semicircular, que conserva restos del peto y que recuerda a obras de arquitectura de transición, destinada a disponer armas de fuego en su terraza y que podemos considerar obra del siglo XV.

 

Antonio Almagro